Se te achicaban los ojitos
cuando desde el alma sonreías.
Entonces parecías un niño,
qué feliz me hacías cuando te reías.
Tengo tu nariz de payasito,
pequeña, redonda y bonita.
Ojalá no se hubiera desvanecido
tu voz, esa dulce melodía.
Recordarte me hace daño,
pero reniego del olvido.
¿Qué hago si te extraño
y has dejado un gran vacío?
Recordarte, hace años,
en el salón, acostado.
Viendo pelis de antaño
con los ojos cerrados.
Escucharte protestar, enfurruñado,
aún pareciendo dormido, "deja el mando",
frustrando mi intento de cambiar el canal.
¿Podríamos repetirlo sólo una vez más?
¿Podríamos subir de nuevo en el Elantra,
poner esa vieja cinta de Los Pecos,
y repetir esas letras que me encantan,
sin que el tiempo alcance a cogernos?
¿Podríamos ver cómo baila Shin-chan
mientras va colgado del espejo
y tú tarareas sin parar
mientras él no cesa su meneo?
Tal vez si conduces por calles secundarias,
podamos escaparnos juntos de desgracias.
Tal vez, podamos buscar a mamá
y escaparnos a "Nunca Jamás".
¡Acelera, papá! Por una sola vez.
No mires atrás, no les quiero perder.
No permitas que nos alcance el amanecer,
Quiero rememorar con ustedes mi niñez.
Háblame de ti, te quiero junto a mi
en la eternidad, si fuera verdad.
Felices para siempre, sin sufrir,
en un sueño eterno, de felicidad.
Escóndete con el coche,
en esos callejones,
mientras vacilamos a la muerte
que nos persigue insistente.
Que no se lleve la sonrisa de mamá,
que no se lleve la melodía de tu voz.
Que la muerte no les aleje de mí jamás,
cantemos para siempre esta canción.
Escucharte protestar, enfurruñado,
aún pareciendo dormido, "deja el mando",
frustrando mi intento de cambiar el canal.
¿Podríamos repetirlo sólo una vez más?
¿Podríamos subir de nuevo en el Elantra,
poner esa vieja cinta de Los Pecos,
y repetir esas letras que me encantan,
sin que el tiempo alcance a cogernos?
¿Podríamos ver cómo baila Shin-chan
mientras va colgado del espejo
y tú tarareas sin parar
mientras él no cesa su meneo?
Tal vez si conduces por calles secundarias,
podamos escaparnos juntos de desgracias.
Tal vez, podamos buscar a mamá
y escaparnos a "Nunca Jamás".
¡Acelera, papá! Por una sola vez.
No mires atrás, no les quiero perder.
No permitas que nos alcance el amanecer,
Quiero rememorar con ustedes mi niñez.
Háblame de ti, te quiero junto a mi
en la eternidad, si fuera verdad.
Felices para siempre, sin sufrir,
en un sueño eterno, de felicidad.
Escóndete con el coche,
en esos callejones,
mientras vacilamos a la muerte
que nos persigue insistente.
Que no se lleve la sonrisa de mamá,
que no se lleve la melodía de tu voz.
Que la muerte no les aleje de mí jamás,
cantemos para siempre esta canción.
Recordarles me hace daño,
pero reniego del olvido.
¿Qué hago si aún extraño
su presencia, aquí conmigo?
su presencia, aquí conmigo?
Recordarles, hace años,
en el salón, o el pasillo.
En aquel Teror de antaño,
donde hoy muero de frío.
¡Súbete al Elantra!
Se aproxima la mañana,
y no quiero descubrir
que ya no están aquí.
¡Escóndete en calles secundarias!
Que no nos pillen las desgracias.
Busquemos a mamá
y escapemos de la realidad.
En aquel Teror de antaño,
donde hoy muero de frío.
¡Súbete al Elantra!
Se aproxima la mañana,
y no quiero descubrir
que ya no están aquí.
¡Escóndete en calles secundarias!
Que no nos pillen las desgracias.
Busquemos a mamá
y escapemos de la realidad.


Calles secundarias by Laura Zerpa Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
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