A veces, cuando menos me lo espero,
tengo un mal presentimiento
y entonces siento algo dentro
que se congela como un témpano de hielo.
Te juro que no lo planeo,
ni siquiera lo veo venir.
Simplemente ocurre, lo siento.
No me gusta que esto sea así.
Cuando una persona está a punto
de extender sus alas,
para abandonar el mundo,
mi corazón se para y queda mudo.
No sé explicarlo,
es complicado.
No sé si debo confesarlo,
pero lo he comprobado.
Es algo que tengo demostrado
porque varias veces me ha pasado.
No es nada intencionado
y no puedo controlarlo.
Quizás tengo un sexto sentido
pero la lotería no predigo.
Quizás pienses que te he mentido
tras todo esto que te he dicho.
Es una intuición negativa,
una extraña sensación
cuando a una persona viva
se le apaga el corazón.
Es una intuición negativa,
una extraña sensación
cuando a una persona viva
se le apaga el corazón.
Tal vez no quieras escucharlo,
tal vez a ti te haya pasado.
Te juro que lo he meditado
y sé que vas a dudarlo.
Es como una desconexión,
no sé describir esa emoción.
no sé describir esa emoción.
Cambia algo en mi interior
y una voz apagada dice adiós.
A veces yo misma la ignoro,
no la creo, la callo, la ahogo.
Pero la realidad me sorprende
cuando esa persona fallece.
Es un vínculo que se deshace en el aire
y queda desecho en mil pequeñas partes.
Es como si ya no existiera ese enlace
que te une a un ser que ya es un ángel.
No sé cómo se hace,
a veces basta con mirarle
para saber que va a partir
y su corazón dejará de latir.
Es desolador tener esa sensación
cuando todos a tu alrededor
aún albergan esperanza
y no saben lo que pasa.
Es toda una condena
porque siento la certeza
de que la muerte se acerca
y a alguien se lleva.
No es una casualidad
saber con seguridad
que ella acecha
y a alguien secuestra.
Un enfermo terminal
o un infarto mortal.
No importa si no estoy presente
cuando esa persona perece.
Me ha vuelto a pasar
ya es la cuarta vez.
Se ha hecho realidad
y esa persona se fue.
Mamá, te vi partir,
sin estar frente a ti.
Papá, también lo sentí,
supe que te perdí.
Otros dos desconocidos
se sumaron a la lista.
Cuando sentí ese vacío
al apagarse sus vidas.
Tal vez pienses que es extraño
o que soy un bicho raro
tras lo que te he contado.
Pero es real lo que me ha pasado.
Tal vez pienses que es extraño
o que soy un bicho raro
tras lo que te he contado.
Pero es real lo que me ha pasado.
A veces, cuando menos me lo espero,
tengo un mal presentimiento
y entonces siento algo dentro
que se congela como un témpano de hielo.
Es como una desconexión,
no sé describir esa emoción.
no sé describir esa emoción.
Cambia algo en mi interior
y una voz apagada dice adiós.
Es un vínculo que se deshace en el aire
y queda desecho en mil pequeñas partes.
Es como si ya no existiera ese enlace
que te une a un ser que ya es un ángel.


Presentimiento por Laura Zerpa Sánchez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://sentiversos.blogspot.com/.
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